Con gozo de vivir el encuentro como hijos de Santa María de Guadalupe, madre amorosa la Diócesis de Tehuacán pidió su bendita intercesión, además de manifestarle su amor y devoción en su Casita Sagrada deseada y pedida por Ella.

“Hoy nos postramos ante Nuestra Señora de Guadalupe, para pedirle que nos siga acompañando en nuestro caminar, que nos lleve al encuentro de sus Hijo Jesucristo y que nos ayude a cumplir la misión que tenemos como Iglesia Diocesana”, palabras expresadas por Mons. Gonzalo Alonso Calzada Obispo de Tehuacán Puebla quien presidió la Eucaristía.

Resaltó que desde 1531 Santa María de Guadalupe cuando se apareció a san Juan Diego y dejó su bendita Imagen el pueblo ha experimentado todo su amor, compasión, auxilio y defensa y que por eso están aquí como familia diocesana para manifestarle su amor su amor, confianza y gratitud.

Por otro parte, explicó que la Palabra de Dios recuerda que cada cristiano, bautizado participa de la misión profética de Cristo: que todos y cada uno tienen la obligación de proclamar con hechos y palabras el mensaje de amor, paz, reconciliación, perdón que Jesús trajo a la tierra, aseveró. 

Invitó a ser “auténticos profetas en nuestra comunidades” a sacudirse la apatía y la indiferencia a tomarse en serio la misión profética, añadió que un profeta es aquél que habla en nombre de Dios, que desea y lucha porque desaparezcan las injusticias, se esfuerza cada día para brille al verdad, para vivir en esperanza porque confía Dios “podemos nosotros dar luz con nuestra conducta” en las familias y comunidades, afirmó.

Imploró a Santa María de Guadalupe para que los siga acompañando, que Ella los conduzca de su mano hacia su Hijo Jesús, que los anime “para que podamos vivir nuestro ser profetas” y puedan manifestar su fe en la caridad concreta sin excluir a nadie.

Al término de la Eucaristía invitó el Obispo a rezar por las vocaciones.