Ordinario de la Santa Misa
 

I. RITO DE INTRODUCCIÓN

Antífona de Entrada
Celebrante.- En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
TODOS.- Amén.

1.- SALUDO.
1ª. Forma:

C. La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes.
T.- Y con tu Espíritu.

2.- ACTO PENITENCIAL.

El sacerdote invita a los fieles al arrepentimiento.
C.- Hermanos, para disponernos a celebrar estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados.

1ª. Forma;

Se hace una breve pausa en silencio. Luego hacen todos en común la confesión de sus pecados.
Yo confieso ante Dios todo poderoso y ante ustedes, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión;

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos, y a ustedes hermanos, que intercedáis por mí ante Dios Nuestro Señor.

C.- El Señor todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
T.- Amén.
C.- Señor, ten piedad.
T.- Señor, ten piedad.
C.- Cristo, ten piedad.
T.- Cristo, ten piedad.
T.- Señor, ten piedad.
C.- Señor ten piedad.

3.- GLORIA.
4.- ORACIÓN COLECTA.


II. LITURGIA DE LA PALABRA.

1.- PRIMERA LECTURA.
2.- SALMO ALELUYA.
3.- EVANGELIO.
4.- CREDO.

Creo en un solo Dios.
Padre todo poderoso, creador del cielo y la Tierra.
De todo lo visible y lo invisible.

Creo en un sólo Señor, JESUCRISTO, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos, Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero, de Dios verdadero.

En engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre por quien todo fue hecho; que  por nosotros los hombres y por nuestra salvación, bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo, se encarnó de María Virgen y se hizo hombre.

Y por nuestra causa fue crucificado, en los tiempos de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre, y de nuevo vendrá con gloria, para juzgar a vivos y muertos y su Reino no tendrá fin.

Creo en el ESPÍRITU SANTO, Señor y Dador de Vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una Santa Católica y Apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro Amén.

5.- ORACIÓN DE LOS FIELES.

III. LITURGIA DE LA EUCARISTÍA OFRENDA DEL PAN.

C.- Bendito seas, Señor Dios del universo, por éste pan, fruto de la tierra y del Trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos, él será para nosotros pan de vida.
T.- Bendito deas por siempre, Señor.

OFRENDA DEL VINO.

C.- Bendito seas, Señor Dios de Universo, por éste vino, fruto de la vida y del trabajo del hombre, que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos, él será para nosotros bebida de salvación.
T.- Bendito seas por siempre, Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.

Prefacio

C.- El Señor éste con vosotros.
T.- Y con tu espíritu.
C.- Levantemos el corazón.
T.- Lo tenemos levantado hacia el Señor.
C.- Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
T.- Es justo y necesario…

Hay prefacios opcionales.
De acuerdo al mensaje.

ORACIÓN EUCARÍSTICA II

Este es el Sacramento de nuestra Fe.
O bien: Misterio de Fe.

IV RITO DE COMUNIÓN

Padre Nuestro.

C.- Fieles a la recomendación del Salvador, y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir:
O bien:

Unidos en el amor de Cristo, por el Espíritu Santo que hemos recibido, dirijámonos al Padre con la oración que el Señor nos enseñó:
O bien:

Oremos confiadamente al Padre con las palabras que nos enseñó nuestro Salvador:

T.- Padre Nuestro, que estás en el cielo,
Santificado sea tu nombre;
Venga a nosotros tú Reino;
Hágase tu voluntad en la Tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
Perdona nuestras ofensas;
Como también nosotros perdonamos
A los que nos ofenden;
Y no nos dejes caer en la tentación
Y líbranos del mal.

C.- Líbranos, Señor de todos los males, y concédenos la paz en nuestros días, para que ayudados por tu misericordia, vivamos libres de pecado y protegidos de toda perturbación, y aguardando la venida gloriosa de Jesucristo, nuestra esperanza.

El pueblo concluye la oración, diciendo:

T.- ¡Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre, Señor!

UNIÓN DE PAZ

C.- Señor Jesucristo, que dijiste a tus Apóstoles: “La paz os dejo, mi paz os doy”, no tomes en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

T.- Amén.
C.- La paz del Señor sea siempre con vosotros.
T.- Y con tu espíritu.
C.- Daos fraternalmente la paz.

FRACCIÓN DEL PAN

El sacerdote deja caer en el cáliz una parte de la hostia, en señal de la resurrección de Jesucristo, diciendo:

C.- Que el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo, unidos en éste cáliz, sean prenda de vida
eterna par quienes vamos a recibirlos.

Mientras tanto se canta o se dice:

T.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
Ten piedad de nosotros.
T.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
Ten piedad de nosotros.
T.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo:
Danos la paz.

C.- Señor Jesucristo, hijo de Dios vivo, que por voluntad del Padre y cooperación del Espíritu Santo, diste con tu muerte vida al mundo, líbrame por éste tú Cuerpo y ésta tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal, concédeme vivir siempre apegado a tus mandamientos y jamás permitas que me separe de Ti.
O bien:

Señor Jesucristo, que ésta comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre que me atrevo a recibir no sea para mí, causa de condenación, sino que por tu piedad me aproveche  para defensa de alma y cuerpo y como remedio saludable.

El sacerdote hace genuflexión, toma la hostia y, sosteniéndola un poco elevada sobre la patena, vuelto hacia el pueblo, dice en voz alta:

C.- Éste es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor.

T.- Señor yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanar mi alma.

COMUNIÓN  

El sacerdote comulga el cuerpo y la sangre de Cristo. Después toma la patena o el copón, se acerca a los que van a comulgar, presenta a cada uno de ellos la hostia y elevándola un poco, dice:

C.- El cuerpo de Cristo.
T.- Amén.

ANTÍFONIA DE LA COMUNIÓN
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 V.- RITO DE DESPEDIDA

C.- El Señor esté con vosotros.
T.- Y con tu espíritu.

El sacerdote bendice al pueblo, diciendo:

C.- La Bendición de Dios todo poderoso, Padre+, Hijo+ y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros.
T.- Amén.
C.- Vayamos en paz. La Misa ha terminado.
T.- Demos gracias a Dios.