Documentos Mestizos
 
Testimonio de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl respecto de favores a los habitantes de Teotihuacan

COMENTARIO:

Esta noticia se halla referida en el Nican Motecpana, documento del que ya hemos hablado (vid. supra) y en la Historia Eclesiástica Indiana del franciscano Gerónimo de Mendieta. Posteriormente, en 1649, Lasso de la Vega aprovechó la anécdota, englobándola dentro de su libro Inin Huey Tlamahuizoltica. De esta última obra, transcribimos el pasaje en cuestión, en traducción de Feliciano Velázquez:

 "Al principio, cuando se apareció la preciosa imagen de nuestra purísima Madre de Guadalupe, los habitantes de aquí, señores y nobles, la invocaban mucho para que los socorriera y defendiera en sus necesidades; y a la hora de su muerte, se entregaban completamente en sus manos. Uno de éstos fue don Francisco Quetzalmamalitzin, señor de Teotihuacan, cuando se destruyó el pueblo y quedó desamparado, porque se opusieron a ser privados de los frailes de San Francisco.

Quería el señor visorrey don Luis de Velasco que los tuvieran a su cargo los frailes de San Agustín; lo que estimaron los vecinos como una gran molestia. Don Francisco, el señor, y sus cortesanos no más andaban escondiéndose, porque en todas partes los buscaban. Al cabo, vino a Atzcapotzalco, y secretamente se llegaba a rogar a la celestial Señora de Guadalupe que inspirase a su querido hijo el visorrey y a los señores de la Audiencia Real, a fin de que fuesen perdonados los vecinos; que pudiesen volver a sus casas y que de nuevo les fuesen dados los frailes de San Francisco. Así sucedió exactamente: se perdonó a los vecinos, al señor y a sus cortesanos; otra vez les dieron frailes de San Francisco, que a su cargo los tuviesen; y todos volvieron a sus casas, sin ser ya por eso molestados. Lo cual sucedió en el año de 1588. También, a la hora de su muerte, se encomendó don Francisco a la Señora del Cielo, nuestra preciosa Madre de Guadalupe, para que diera favor a su alma; y le hizo manda en su presencia, según aparece de los primeros renglones de su testamento que fue hecho a dos de marzo del año de mil y quinientos y sesenta y tres."