Documentos Españoles
 

Informaciones de 1556

COMENTARIO:

Cuando el segundo Arzobispo de México, Fr. Alonso de Montúfar sustrajo la ermita del Tepeyac de la jurisdicción de los franciscanos, ello motivó un distanciamiento con el provincial de éstos: Francisco Bustamante.  El 6 de septiembre de 1556, Montúfar en su homilía, motivó el continuar con la devoción a la Virgen de Guadalupe, utilizando la cita bíblica: "Dichosos los ojos que ven lo que vosotros ven" (Lc. 10, 23; Mt. 13, 16); y un oyente, fray Alonso de Santiago, declaró más tarde "Luego vi que iba a parar en Nuestra Señora de Guadalupe".

El 8 de septiembre siguiente, fiesta de la Natividad de María, en que se celebraba a Nuestra Señora de Guadalupe y demás advocaciones marianas sin fiesta propia, Francisco de Bustamante predicó un sermón en la capilla de San José de los Naturales en el Convento de San Francisco en México, al que asistieron el virrey Luis de Velasco y otras personalidades. Al final del sermón, concluyó con una furibunda filípica contra Montúfar, acusándolo de fomentar la idolatría al apoyar la devoción a la Virgen de Guadalupe, imagen que, según él, había pintado "el indio Marcos", dando a entender que disponía indebidamente de las limosnas.

Al día siguiente, el señor Arzobispo mandó levantar la Información para conocer por los testigos que previamente habían prestado juramento de decir verdad, lo que realmente había dicho el Provincial, para lo cual se preparó un interrogatorio de 14 preguntas que fueron contestando y rubricando cada uno de los 9 testigos.

En sus respuestas se manifestó claramente lo que el Provincial había expresado y el escándalo que ello suscitó.

Juan de Salazar, declaró: "la gran devoción que toda esta ciudad ha tomado a esta bendita imagen, y los indios también, y cómo van descalzas señoras principales y muy regaladas, y a pie con sus bordones en las manos, a visitar y encomendar a nuestra Sra. y de esto los naturales han recibido grande ejemplo y siguen lo mismo".

A fin de cuentas, el resultado fue adverso a los franciscanos que se oponían a esa devoción, pues ésta no sólo continuó, sino que se acrecentó, y Bustamante quedó muy desacreditado como lo confirma el testimonio de Francisco de Salazar: "Que por respecto del escándalo que hubo en la contradicción que hizo y de presente no se trata otra cosa sino decir que aunque pese a Bustamante, hemos de ir a servir a nuestra Sra. dondequiera que su imagen esté, y contradiga él la devoción cuánto quisiere, que antes es dar a entender que le pesa de que vayan españoles allí, de aquí adelante, si íbamos una vez iremos cuatro".

No sabemos cómo terminó el pleito, en el que tuvo que intervenir el virrey, pero sí sabemos que las Actas se interrumpieron "ex abrupto" y el proceso quedó sobreseído el día 24 de septiembre con un atestado del puño y letra de Montúfar que dice "Suspéndase y la parte es muerto". También sabemos que no se habló más del asunto, y que a Montúfar no se le dieron ningunos azotes, y que Bustamante fue depuesto de Provincial y enviado, aparentemente castigado a Cuernavaca, donde fue como "morador" castigo que sobrellevó "con gran humildad y menosprecio de su persona", humildad que debió ser sincera, pues en 1560 fue reelegido Provincial, y en 1561 se le envió a España.

REPOSITORIO: El original de estas informaciones se hallaba todavía recientemente en el Archivo del Arzobispado de México. Actualmente, se ignora su paradero, sólo existiendo copias simples tomadas del original, proporcionadas por el P. Fr. Domingo Guadalupe Díaz.


Informaciones de 1556
Boletín Guadalupano, Año X, Núm. 115, Julio 2010, Lic. Arturo Rocha Cortés. págs. 7, 8 y 9.